Doble materialidad.
Cruzamos materialidad financiera e impacto en personas y planeta para definir qué ESRS son materiales y por qué.
Doble materialidad
La doble materialidad es el corazón del marco ESRS: combina la perspectiva inside-out (qué impactos sobre personas y medio ambiente genera la empresa) con la perspectiva outside-in (qué riesgos y oportunidades de sostenibilidad afectan a sus resultados financieros). Sin doble materialidad rigurosa, la memoria CSRD no es defendible.
Estructuramos el análisis en tres fases: identificación de temas relevantes para la actividad, consulta a stakeholders internos y externos, y valoración cuantitativa de impacto y materialidad financiera. Documentamos cada paso para que el auditor pueda reconstruir el proceso y la matriz quede integrada como anexo de la memoria.
- Mapa de stakeholders y plan de consulta
- Inventario de temas ESG por sector
- Encuestas y entrevistas a stakeholders
- Matriz de doble materialidad documentada
- Justificación de ESRS materiales y no materiales
- Anexo metodológico para verificación
Requisitos generales
Define los principios y la metodología de la doble materialidad bajo el marco CSRD.
Disclosures generales
Exige reportar gobernanza, estrategia, impactos, riesgos y oportunidades derivados de la doble materialidad.
Temas materiales
Estándar GRI que aborda la materialidad de impacto, compatible con la perspectiva de impacto de la doble materialidad ESRS.
¿Doble materialidad es lo mismo que materialidad GRI?
No exactamente. GRI cubre la perspectiva de impacto. La doble materialidad ESRS añade la perspectiva financiera y exige cuantificación. Una empresa puede aprovechar el trabajo previo GRI, pero el resultado debe cumplir ESRS.
¿Cuántos stakeholders hay que consultar?
ESRS no fija un número. Sí exige cubrir grupos de interés relevantes (clientes, trabajadores, cadena de valor, comunidades locales, etc.) y documentar cómo se han considerado sus inputs en la decisión final.
¿Con qué frecuencia se actualiza?
La doble materialidad se revisa al menos anualmente y se actualiza cuando hay cambios relevantes en la actividad, la cadena de valor o el contexto regulatorio.