Estado de Información No Financiera obligatorio para empresas españolas. Conoce umbrales, requisitos técnicos, contenidos y plazos de esta normativa ESG.
El EINF es obligatorio para empresas con más de 500 empleados, 40 millones de facturación o 20 millones en balance. Debe cubrir cinco áreas principales: medioambiente, cuestiones sociales, derechos humanos, anticorrupción e información societaria.
El Estado de Información No Financiera (EINF) representa una transformación fundamental en la transparencia corporativa española. Esta normativa, que transpone la Directiva europea de reporting no financiero, obliga a las empresas a revelar información detallada sobre su impacto en aspectos ambientales, sociales y de gobernanza. Su implementación marca un punto de inflexión hacia una economía más responsable y sostenible.
Empresas obligadas a presentar el EINF
La normativa establece umbrales específicos que determinan qué empresas deben cumplir con la obligación del Estado de Información No Financiera. Según la Ley 11/2018 de información no financiera, están obligadas las sociedades que superen durante dos ejercicios consecutivos al menos dos de los siguientes criterios:
- Número medio de trabajadores: 500 empleados
- Importe neto de la cifra anual de negocios: 40 millones de euros
- Balance general: 20 millones de euros
Adicionalmente, todas las entidades de interés público que superen los 500 trabajadores deben elaborar este informe, independientemente de los otros umbrales. Esto incluye sociedades cotizadas, entidades de crédito, empresas de seguros y otras entidades designadas por los Estados miembros por su actividad, tamaño o número de empleados.
Empresa: Distribuidora energética regional Empleados: 520 trabajadores Facturación anual: 45 millones € Balance general: 18 millones € Evaluación: ✓ Empleados > 500: SÍ (520) ✓ Facturación > 40M€: SÍ (45M€) ✗ Balance > 20M€: NO (18M€) Resultado: Obligada a presentar EINF (cumple 2 de 3 criterios)
Calendario de presentación y plazos
El EINF debe presentarse siguiendo el mismo calendario que las cuentas anuales. Las empresas disponen de un plazo máximo de seis meses desde el cierre del ejercicio para depositar tanto las cuentas anuales como el Estado de Información No Financiera en el Registro Mercantil correspondiente.
La información debe referirse al ejercicio cerrado y puede presentarse como un informe separado o integrado dentro del informe de gestión. En ambos casos, debe estar disponible en la página web corporativa de forma gratuita y accesible durante un período mínimo de cinco años.
El 73% de las empresas españolas obligadas ya han integrado el EINF en sus procesos de reporting anual, según datos del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.
Contenidos técnicos obligatorios del EINF
La normativa establece cinco áreas principales que debe cubrir el Estado de Información No Financiera, cada una con contenidos específicos y indicadores clave de rendimiento:
Información medioambiental
Esta sección debe incluir información detallada sobre la gestión ambiental, incluyendo políticas aplicadas, resultados de las mismas y principales riesgos relacionados. Los aspectos a cubrir incluyen contaminación, economía circular y prevención de residuos, uso sostenible de recursos, cambio climático y protección de la biodiversidad.
Cuestiones sociales y relativas al personal
Comprende información sobre empleo, organización del trabajo, salud y seguridad, relaciones sociales, formación y políticas de igualdad. Las empresas deben reportar indicadores como la evolución del empleo, brecha salarial, medidas de conciliación y accidentalidad laboral.
Respeto de los derechos humanos
Las empresas deben informar sobre las medidas adoptadas para prevenir las violaciones de derechos humanos, y en su caso, procedimientos para mitigar, gestionar y reparar posibles abusos. Esto incluye la implementación de procesos de diligencia debida en derechos humanos.
Lucha contra la corrupción y el soborno
Esta área abarca las medidas adoptadas para prevenir la corrupción y el soborno, así como las medidas para luchar contra el blanqueo de capitales. Debe incluirse información sobre aportaciones a fundaciones y entidades sin ánimo de lucro.
Verificación y proceso de compliance
Un aspecto fundamental del EINF es su verificación por parte de un prestador independiente de servicios de verificación. Según establece la normativa de verificación del EINF, esta revisión debe garantizar que el informe contiene la información exigida y que esta información es fiable.
La verificación puede realizarse con un nivel de aseguramiento limitado o razonable, siendo más común el primero. El verificador debe emitir un informe independiente que acompañe al EINF, expresando una conclusión sobre la conformidad de la información presentada.
En nuestra experiencia gestionando expedientes de compliance ESG, hemos observado que las empresas que implementan sistemas de gestión integrados obtienen mejores resultados en los procesos de verificación. Los servicios de reporting ESG especializados resultan fundamentales para asegurar el cumplimiento normativo completo.
Consecuencias del incumplimiento
El incumplimiento de las obligaciones del EINF conlleva importantes consecuencias legales y reputacionales. Las sanciones pueden incluir multas que oscilan entre 60.000 y 600.000 euros para infracciones graves, y hasta 1,5 millones de euros en casos de infracciones muy graves.
Más allá de las sanciones económicas, el incumplimiento puede generar problemas de acceso a financiación, especialmente en el contexto actual donde los inversores y entidades financieras integran criterios ESG en sus decisiones. La falta de transparencia en información no financiera puede limitar significativamente las oportunidades de crecimiento y inversión.
Nuestro equipo de ingenieros especializados en sostenibilidad recomienda establecer un sistema de gestión robusto que permita la recopilación sistemática de información ESG a lo largo del ejercicio, evitando así la presión de última hora y garantizando la calidad de los datos reportados.
La implementación exitosa del EINF requiere un enfoque estructurado que combine conocimiento técnico especializado con herramientas de gestión adecuadas. Las empresas que abordan esta obligación como una oportunidad de mejora en sus procesos de gestión, más que como una mera carga administrativa, obtienen ventajas competitivas significativas en el mercado actual. Una consultoría de sostenibilidad especializada y servicios profesionales de verificación y compliance son elementos clave para garantizar no solo el cumplimiento normativo, sino también la creación de valor a largo plazo en la estrategia corporativa.
Preguntas frecuentes
¿Pueden las empresas presentar el EINF integrado con las cuentas anuales?
Sí, el EINF puede incluirse como parte del informe de gestión o presentarse como documento separado. Ambas opciones son válidas siempre que se cubran todos los contenidos obligatorios y se deposite en el Registro Mercantil junto con las cuentas anuales.
¿Qué ocurre si una empresa deja de superar los umbrales establecidos?
Si una empresa deja de cumplir los criterios durante dos ejercicios consecutivos, queda exenta de la obligación. Sin embargo, debe continuar presentando el EINF hasta que se confirme que no supera los umbrales en el segundo ejercicio consecutivo.
¿Es obligatorio que el verificador tenga alguna acreditación específica?
Sí, los verificadores deben estar registrados en el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) y cumplir los requisitos de independencia establecidos en la normativa de auditoría. Además, deben disponer de conocimientos técnicos específicos en materias ESG.
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